viernes, 30 de octubre de 2009

Los Premios Ondas se hunden

Las ocho y cuarenta y cinco minutos de la tarde del 29 de octubre de 2009. Estoy duchándome, mientras por el hilo musical suenan unos anuncios en la 94.8 FM (40 Principales de Castellón). Un anuncio decía que le han dado el premio Ondas a la mejor serie nacional a Física o Química (Antena 3) y me he puesto a reír dentro la ducha, supongo que para no llorar.

No suelo ver la televisión nunca, sólo cuando televisan un partido de tenis de Andy Roddick o David Ferrer y cuando el FC Barcelona, Villarreal CF o CD Castellón juegan un partido importante (éste último casi nunca). Teniendo Internet no me hace falta darle al “on” al televisor, ya que dedico al menos una hora de mi tiempo libre ha darme una vuelta por los principales periódicos e informarme de las noticias que me interesan.

Este verano no tenía Internet, pero el televisor lo encendía poco, solamente en horario vespertino para ver programas educativos como Password o Pasapalabra. Así que yo de series pocas.

Bueno, a lo que íbamos, me parece una burla que unos premios tan prestigiosos como los Ondas hayan eligido Física o Química como la mejor serie nacional.

El argumento de esta serie gira en torno a un grupo de jóvenes y profesores de un instituto donde la imagen, tanto de los alumnos como la de los padres y docentes, queda profundamente dañada. La serie ofrece ejemplos negativos como la falta de respeto hacia el profesor y/o progenitor. Algo que sin duda influye en los más pequeños y cuyos resultados ya se han plasmado en el incremento de la violencia en las aulas españolas en los últimos años.

Otros de los aspectos a destacar es la muestra de prácticas dañinas como algo propio de la vida diaria. La droga y el alcohol se consumen con naturalidad entre lo jóvenes de la serie y, muchas veces, en un contexto de frivolidad donde los efectos negativos quedan velados, ocasionando un pésimo ejemplo de conducta.

También la sexualidad queda banalizada y se convierte en una estrategia para enganchar al adolescente aprovechando su comienzo de la pubertad. Sus protagonistas son jóvenes irresponsables, educados por unos profesores tan inmaduros como ellos, por lo que también ofrecen una imagen deplorable de la enseñanza y de sus profesionales.

En definitiva, se trata de unos argumentos que lejos de educar y mostrar una realidad social, se nutre de unos estereotipos negativos para los jóvenes, cuya consecuencia es fomentar esos malos hábitos.

Por otro lado, los Ondas, que según sus responsables “distinguen a los mejores trabajos en televisión, radio y cine”, también premiarán al presentador Jorge Javier Vázquez por su labor al frente de Sálvame (Tele 5), un programa fuertemente criticado por su formato de telebasura, con un predominante tono de enfrentamiento, burla y de vulneración de la intimidad y cuya retirada ha sido solicitada por diversas entidades como TAC (Telespectadores Asociados de Cataluña) y el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) para así proteger el horario de protección infantil, que abarca de las 6.00 a las 22.00 horas.


Simón.

jueves, 29 de octubre de 2009

¿Vuelta al pasado en las aulas?

Hace no muy pocos años, sobre la década de los 60 y 70, principalmente, la relación profesor-alumno que había en los centros escolares españoles era muy formal. El alumno debía de tratar de “usted” al educador y no faltarle el respeto. Cuando una cosa de estas se incumplía o el educando se comportaba negativamente, el profesor utilizaba una regla, para pegar a las manos del alumno. Además el profesor impartía las clases desde una tarima. Podemos relacionar el hecho de dar la lección desde una tarima, como muestra de “poderío” del profesor ante el alumno.

Con el paso de los años el alumno fue ganándole terreno al profesor, hasta el punto de que el gobierno socialista ha suprimido la ley de que el profesor tenía autoridad para pegar con una regla a los alumnos y ha puesto tanto a alumnos como maestros al mismo nivel.

Como he dicho en el párrafo anterior, que ahora sea el alumno el que se suba a la chepa del maestro tampoco es bueno, y que además, en casa les den alas y a la mínima los padres vayan al colegio a hablar y a pedir explicaciones al maestro y siempre con la amenaza de la denuncia por malos tratos, es como mínimo, intolerable.

No entiendo de leyes, pero si esta sirve para bajarles los humos a los estudiantes en los colegios, bienvenida sea, y si además, a esos padres tan "protectores", que dicho sea de paso, flaco favor les hacen a sus hijos, se les evita la "tentación" de ir a protestar e incluso a amenazar a los profesores, todavía más.

Por contra, por poner algún pero, como es muy lógico, también se tendrá que crear un organismo que controle la seriedad y profesionalidad de los profesores y que, como es lógico, evite los abusos de autoridad, simplemente para no volver a lo de antes, porque, como se suele decir en muchísimas ocasiones....”ni lo de antes ni lo de ahora”.Démosles a los profesores la libertad, la responsabilidad ,la potestad y la autoridad que se merecen y que necesitan para cumplir con su obligación y con su trabajo, que no es otro que dar clase y enseñar a los alumnos, pero que los padres no se equivoquen ,su trabajo no es educarlos (eso es algo que se hace en casa),su trabajo acaba cuando salen de clase ,a partir de ahí y hasta que vuelven a entrar, el "trabajo",la responsabilidad y la obligación pasa a ser de los padres.

Actualmente, el consejero de Educación de la Comunidad Valenciana, Alejandro Font de Mora, aboga para que la “disciplina” vuelva a las aulas y cuenta con el apoyo de todos los sindicatos, pero el vocablo “disciplina” ha generado una fuerte controversia entre los sindicatos.

Desde el Centro Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) se apoya que se les dé más autoridad a los profesores y que se vuelva a recuperar la tarima y el trato de usted a los profesores.

Proponer como solución elevar la mesa del profesor sobre la del alumnado (tarima) con la intención de remarcar las diferencias, me parece una tontería, ya que no hay que olvidarnos que las mesas donde los profesores imparten sus clases ya son de otras dimensiones que las de los alumnos, por tanto dicha diferenciación ya era existente.

Desde Comisiones Obreras (CC.OO.) el poner una “disciplina” a los alumnos no serviría para que éstos tenga más respeto hacía los profesores, por eso dicen que Font de Mora se ha equivocado en el uso de la terminología (“disciplina”).



Simón.

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Realmente se quiere ser padre?

Un día (no me acuerdo cuál) haciendo "zapping" llegué a una serie que no soy aficionado y la repungo con totalidad, pero ese día ví un trozo porqué llegué justo cuando decían esta frase: “Voy a ser padre, Fer; joder, que voy a ser padre. Pero si no sé ni ser hijo, ¿cómo voy a saber ser padre?”, Gorka (Física o Química, capítulo segundo, cuarta temporada), y me hizo pensar y miré por internet algo de la serie para poder explicaros lo que viene a continuación.

Con esa frase realmente quiero plantear: ¿estará Gorka preparado para tener el hijo? Seguro que al final Angy no tiene el hijo, o fue un error del aparatito de la prueba de embarazo o cualquier cosa, pero eso todavía no lo sé, pero podría intuirlo xD
Ahora a lo que voy. Gorka es un mero ejemplo de un típico crío de hoy en día, que tiene unos cuantos problemas, o no quién sabe, o que su comportamiento no es el más adecuado. Y que tendrá, ¿unos diecisiete años? Sí, posiblemente.
Un crío (o adolescente, o joven, o lo que se quiera; sin embargo, para mí continua siendo un mero crío) puede o no estar capacitado para tener un hijo. Bueno, mejor dicho, tenerlo puede tenerlo, es fácil: apretar, apretar y apretar. Ahora bien, ¿podría mantenerlo? ¿Realmente podría mantenerlo? ¿O serían en este caso los “papás” los que lo harían? Cada uno ha de pensar lo suyo, me dan igual las opiniones de los demás, ya que sólo me importa la mía, y yo sí sé cuál es…

Ahora otro punto que me gustaría tratar: ¿para qué sirven los bebés, para qué sirve tener un hijo? Es todo lo bonito que se quiera decir, sí, de acuerdo. ¿Pero para qué sirve en verdad? (Y no vale responder por la continuación de la especie, ya que busco la respuesta que proviene del corazón, no de la razón).
Yo, como algunos de vosotros, me gustaría tener un hijo. Y no porque me gustara empezar una familia, ver cómo crece, como puedes ayudarle en la educación, cómo lo puedes vestir súper mono (aunque en realidad me gustaria). No, yo no buscaría tener un hijo por eso, sino por otra cosa mucho más importante: mi madurez. Tener un hijo implica una serie de privacidades, como por ejemplo no poder salir de fiesta, tener que “cargar” con el crío allá donde se vaya, darle de comer, los pañales… Y todas estas privacidades, como he dicho antes, o problemas, como les resultaría a la gran mayoría de nosotros a nuestra edad, para mí implican un crecimiento de mi propia madurez. Porque puede resultar fácil cuidarse de sí mismo, ¿pero qué ocurre cuándo se cuida de otro ser más pequeño que uno mismo? Todos aquellos que hayan cuidado de sus hermanitos lo comprenderán mejor que yo, o los que hayamos cuidado de nuestras mascotas podemos entenderlo también mejor que aquellas personas que no han tenido esa posibilidad. Así que ahora debería cuidar de mí mismo, y de mi hijo; una tarea complicada, ¿no? La verdad, no lo podemos saber hasta que no lo vivamos nosotros mismos.

Así que con estas palabras no quiero decir que no tengáis hijos a edades tempranas, pero pensad muy bien en aquello que queréis hacer en vuestra vida, vuestro proyecto de vida, aquello que seréis dentro de unos años.
“Un ingeniero, un maestro, un matemático, un barrendero, un amo de casa, un secretario… con veinte años… y con un hijo de cuatro o cinco años…” ¿Es eso lo que queréis en vuestra vida? Para nada estoy diciendo que sea malo, nunca lo he dicho hasta ahora, todo lo contrario, lo venero, me fascina ver como una pareja o soltero de mi edad puede tener un crío que podría ser su hermanito. No quiero decir que sea malo, sino que penséis en vuestra vida, en todo lo que os espera todavía.
Creo que cada cosa ha de llegar en su momento, que cada cosa pertenece a su tiempo. Así que no vale la pena desperdiciar la vida, y se debería pensar mucho más en lo que se hace hoy en día, ya que podríamos pagar las consecuencias en el momento en el que menos nos lo esperásemos…


Simón.

Primera Entrada

Hola, he decido hacerme este blog, porqué el otro que tenía lo borré hace escasas semanas y lo hecho en falta. Sí, sé que puedo recuperarlo, pero no es mi idea en un principio. Prefiero comenzar una nueva andadura. Nada más por mi parte, sólo que aquí pondre pajas mentales mias y espero que os gusten o que os sirva de distracción.

Simón.