Hace no muy pocos años, sobre la década de los 60 y 70, principalmente, la relación profesor-alumno que había en los centros escolares españoles era muy formal. El alumno debía de tratar de “usted” al educador y no faltarle el respeto. Cuando una cosa de estas se incumplía o el educando se comportaba negativamente, el profesor utilizaba una regla, para pegar a las manos del alumno. Además el profesor impartía las clases desde una tarima. Podemos relacionar el hecho de dar la lección desde una tarima, como muestra de “poderío” del profesor ante el alumno.
Con el paso de los años el alumno fue ganándole terreno al profesor, hasta el punto de que el gobierno socialista ha suprimido la ley de que el profesor tenía autoridad para pegar con una regla a los alumnos y ha puesto tanto a alumnos como maestros al mismo nivel.
Como he dicho en el párrafo anterior, que ahora sea el alumno el que se suba a la chepa del maestro tampoco es bueno, y que además, en casa les den alas y a la mínima los padres vayan al colegio a hablar y a pedir explicaciones al maestro y siempre con la amenaza de la denuncia por malos tratos, es como mínimo, intolerable.
No entiendo de leyes, pero si esta sirve para bajarles los humos a los estudiantes en los colegios, bienvenida sea, y si además, a esos padres tan "protectores", que dicho sea de paso, flaco favor les hacen a sus hijos, se les evita la "tentación" de ir a protestar e incluso a amenazar a los profesores, todavía más.
Por contra, por poner algún pero, como es muy lógico, también se tendrá que crear un organismo que controle la seriedad y profesionalidad de los profesores y que, como es lógico, evite los abusos de autoridad, simplemente para no volver a lo de antes, porque, como se suele decir en muchísimas ocasiones....”ni lo de antes ni lo de ahora”.Démosles a los profesores la libertad, la responsabilidad ,la potestad y la autoridad que se merecen y que necesitan para cumplir con su obligación y con su trabajo, que no es otro que dar clase y enseñar a los alumnos, pero que los padres no se equivoquen ,su trabajo no es educarlos (eso es algo que se hace en casa),su trabajo acaba cuando salen de clase ,a partir de ahí y hasta que vuelven a entrar, el "trabajo",la responsabilidad y la obligación pasa a ser de los padres.
Actualmente, el consejero de Educación de
Desde el Centro Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) se apoya que se les dé más autoridad a los profesores y que se vuelva a recuperar la tarima y el trato de usted a los profesores.
Proponer como solución elevar la mesa del profesor sobre la del alumnado (tarima) con la intención de remarcar las diferencias, me parece una tontería, ya que no hay que olvidarnos que las mesas donde los profesores imparten sus clases ya son de otras dimensiones que las de los alumnos, por tanto dicha diferenciación ya era existente.
Desde Comisiones Obreras (CC.OO.) el poner una “disciplina” a los alumnos no serviría para que éstos tenga más respeto hacía los profesores, por eso dicen que Font de Mora se ha equivocado en el uso de la terminología (“disciplina”).
Simón.

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